El 10 de septiembre marca el pico de la temporada ciclónica en la cuenca del Atlántico. Estadísticamente, es alrededor de esta fecha cuando se concentra la mayor actividad tropical, pero después de esta fecha se presenta el 60 % de la actividad ciclónica de cada temporada. Por lo que no es momento de bajar la guardia ya que la temporada continúa.
A diferencia del Pacífico centro-oriental que tiene más tormentas tropicales y huracanes formados hasta hoy, el Atlántico solo lleva 5 tormentas tropicales y ningún huracán. Algo que encaja bastante bien con lo que esperábamos para esta temporada debido, entre otros factores, a la presencia de un evento de El Niño presente. Este fenómeno de variabilidad climática tiende a aumentar la cizalladura del viento sobre el Atlántico y dificulta el desarrollo de los ciclones.
Pero ¿saben qué sí sorprende a la comunidad meteorológica?
¡Que todavía no hemos tenido ni un solo huracán!
En promedio, el primer huracán de una temporada se forma el 11 de agosto y en esta ocasión, no solo ha superado la fecha promedio, sino que está muy por debajo de lo que típicamente ya se debería haber formado en cuanto a huracanes y tormentas tropicales.
Pero también, esta temporada 2026 superará la fecha más tardía en la que se ha formado el primer huracán de una temporada ciclónica durante la era satelital (11 de septiembre). Solamente en dos ocasiones ha ocurrido en esa fecha la formación del primer huracán. Sucedió en el 2002 con Gustav y en el 2013 con el huracán Humberto.
Antes de la era satelital y tomando como referencia la base histórica de la NOAA, la fecha más tardía ha sido el 7 de octubre y fue en 1905.
En este pico de temporada tan inusual tampoco tenemos ninguna zona con posible formación ciclónica y tampoco se espera en los próximos 7 días. Aunque este comportamiento pueda sorprender a muchos, creo que nadie se molesta por tener una temporada ciclónica así de tranquila.
Ojalá que este patrón se mantenga y que sigamos hablando de calma, tranquilidad y paz en los trópicos.