La NOAA actualizó hoy su pronóstico probabilístico del evento ENOS.
Se espera que a partir del próximo mes entremos en una fase neutral, la cual podría mantenerse durante gran parte de la primavera.
De cara al verano, los modelos indican una transición de condiciones neutrales hacia un evento de El Niño, con una probabilidad del 62 %, y con posibilidad de que persista hasta finales de este año.
El ENOS es un fenómeno acoplado océano-atmósfera. La parte oceánica corresponde a El Niño o La Niña, mientras que la parte atmosférica está asociada a la Oscilación del Sur.
Por el momento, los pronósticos apuntan a un calentamiento por encima de lo normal de las aguas del Pacífico ecuatorial central, lo que sería característico de El Niño hacia el verano. Sin embargo, aún habrá que esperar a que se produzca el acoplamiento con la atmósfera, ya que de ello dependerá si el evento se desarrolla con intensidad débil o más fuerte.
Por ahora, todo indica que la primavera transcurrirá bajo condiciones neutrales.
A nivel global, los impactos dependen de la intensidad del evento, pero es bien sabido que el ENOS es el fenómeno de variabilidad climática que más influye en la actividad ciclónica. Por lo tanto, ya existen indicios de que el pronóstico de la próxima temporada ciclónica podría estar influenciado por El Niño.
La próxima actualización de la NOAA está prevista para el 9 de abril de 2026.