El TiempoMás Allá del Tiempo

Actions

El Niño podría causar un invierno más lluvioso en el sur de Texas

Más allá del tiempo: El Niño y la precipitación
Posted
and last updated

El Niño es un patrón climático de escala global que comienza con un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico tropical, especialmente en la región central y oriental. Ese calentamiento modifica la circulación de la atmósfera y la posición de las corrientes en chorro, generando cambios en los patrones de temperatura y precipitación en diferentes partes del mundo.

Sus efectos no son iguales en todas las regiones. Durante un evento de El Niño, el sur de Estados Unidos suele experimentar una mayor probabilidad de condiciones más húmedas y frescas de lo normal, particularmente durante los meses fríos. NOAA señala que una de las señales más consistentes de El Niño es precisamente el aumento de las probabilidades de precipitación a lo largo de la costa del Golfo, desde Texas hasta Florida.

¿Qué significa esto para el sur de Texas?

Para nuestra región, El Niño puede favorecer una temporada más húmeda y fresca, especialmente durante el otoño, el invierno y principios de la primavera. Sin embargo, hablamos de tendencias y probabilidades, no de una garantía de que cada mes será más lluvioso o más frío.

En Corpus Christi, la precipitación normal anual es de aproximadamente 31.74 pulgadas. Septiembre suele ser nuestro mes más lluvioso, con alrededor de 5.42 pulgadas. Agosto, en cambio, normalmente aporta cerca de 2.75 pulgadas, pero este año terminamos el mes con cero precipitación.

Aquí es donde El Niño puede cobrar importancia.

Aunque el fenómeno puede comenzar a influir durante el otoño, no solo con más lluvia, sino con más tiempo severo. Su señal sobre Estados Unidos es generalmente más fuerte durante el invierno, especialmente entre diciembre y febrero, y puede extenderse hasta principios de la primavera.

Durante el invierno se tiene el período más seco del año y en Corpus Christi, precisamente diciembre, enero y febrero son nuestros meses más secos del año. En conjunto, normalmente recibimos alrededor de 4.56 pulgadas de lluvia durante esos tres meses, una cantidad menor que la que suele caer solamente en septiembre.

Por eso, un El Niño durante este período podría ser beneficioso para nuestra región, sobre todo considerando el déficit de precipitación que arrastramos.

¿Un El Niño moderado sería el mejor escenario?

A largo plazo, un El Niño moderado podría representar un escenario favorable para el sur de Texas, particularmente entre septiembre y marzo.

Normalmente, durante esos siete meses, nuestra región recibe alrededor de 17.33 pulgadas de precipitación. Un El Niño fuerte puede aumentar las probabilidades de una temporada más húmeda, pero eso no significa necesariamente que mientras más intenso sea El Niño, más lluvia recibiremos aquí.

De hecho, la relación entre la intensidad de El Niño y la precipitación no es lineal. NOAA ha documentado que incluso durante eventos fuertes existen diferencias importantes entre un episodio y otro.

Hay algo muy importante que debemos recordar: El Niño no puede borrar de un día para otro los efectos de años de sequía y de precipitaciones por debajo de lo normal. Los patrones climáticos nos indican hacia dónde pueden inclinarse las probabilidades, pero no determinan exactamente lo que ocurrirá.

Al final, la atmósfera es la que tiene la última palabra.

Por eso seguiremos observando no solamente la evolución de El Niño, sino también la posición de los sistemas de alta y baja presión, la corriente en chorro, la humedad disponible y todos los demás factores que determinarán cuánto llueve realmente sobre el sur de Texas.