El huracán Harvey tocó tierra el 25 de agosto de 2017 cerca de Rockport como huracán categoría 4, con vientos máximos sostenidos de 130 mph. Fue el primer huracán de esa categoría en tocar tierra en Texas desde Carla, en 1961.
Harvey no fue solo un huracán de categoría 4: fue una combinación de viento extremo, marejada ciclónica, lluvia torrencial e inundaciones. La zona costera fue el primer lugar en sentir toda la fuerza del sistema.
Rockport, Fulton y Port Aransas estuvieron entre las comunidades más afectadas. El ojo del huracán pasó directamente por esa zona, provocando daños severos en viviendas, negocios e infraestructura. También hubo daños importantes en Aransas Pass, Port Aransas, Refugio y otras comunidades.
Algunas de las ráfagas de viento fueron impresionantes — con registros de 145 mph en Rockport, 133 mph en Port Aransas y 135 mph en Aransas Pass — pero otro de los grandes impactos fue la marejada ciclónica, que superó los 12 pies en algunos sectores.
La marejada ciclónica es un efecto al que la zona costera es particularmente vulnerable ante cualquier huracán, y puede provocar inundaciones severas incluso antes de que llegue la lluvia más intensa.
"Tenemos muchas personas en las primeras 5 a 10 millas de la costa, esa área tan plana permite que el agua se suba," dijo Angel Enriquez meteorólogo del NWS.
Corpus Christi quedó relativamente más protegido por su posición respecto al ojo, aunque también tuvo daños importantes. Los registros de lluvia fueron de entre 10 y 15 pulgadas en las primeras 24 horas; sin embargo, en 72 horas los acumulados fueron de entre 15 y 25 pulgadas.
La rápida intensificación de Harvey frente a las costas lo llevó de categoría 2 a categoría 4 en poco tiempo, justo antes de tocar tierra. Hasta ahora, sigue siendo el último huracán intenso en afectar directamente la zona costera, un recordatorio de que estos sistemas pueden fortalecerse rápidamente.
"En promedio un huracán importante toca tierra cada 9 años," nos comentó Cory Mottice meteorólogo del NWS en Corpus Christi.
Ya han pasado 9 años desde Harvey y ha sido el último huracán mayor que haya impactado nuestra costa. Pero ante la amenaza de un huracán, hay algo que está en manos de todos: estar preparados y bien informados.