CORPUS CHRISTI, Tx — Con la llegada del Día de los Fieles Difuntos el 2 de noviembre, la Catedral de Corpus Christi invita a la comunidad a participar en una ofrenda especial para recordar a familiares y amigos que han fallecido.
La ofrenda se está preparando dentro de la nueva capilla de Nuestra Señora de Guadalupe en la catedral. La iniciativa surgió después de que el obispo Mario Alberto Avilés le propusiera al padre Pedro Elizardo, rector de la Catedral de Corpus Christi, crear un espacio comunitario de recuerdo y oración.
Elizardo dijo que la tradición busca brindar esperanza a las familias mientras recuerdan a quienes ya no están con ellas.
“La esperanza es la vida eterna. Esperamos que todos nuestros difuntos que han partido antes que nosotros hayan entrado en la gloria de Dios, pero es un misterio para todos nosotros. Por eso seguimos orando por ellos y ofreciendo nuestras oraciones a Dios en su nombre”, dijo Elizardo.

El sacerdote también habló sobre el dolor que permanece cuando muere un ser querido y cómo la fe puede convertirse en una fuente de consuelo.
“Extrañamos a nuestros seres queridos porque el amor nunca desaparece”, dijo Elizardo. “Ese amor duele porque queremos verlos, abrazarlos y escucharlos. Todo lo que vivimos mientras nuestros seres queridos entran en su descanso eterno podemos traerlo a estos nueve días de oración especial por ellos y por nosotros”.
Elizardo dijo que la invitación está abierta a todos, incluso a quienes no son católicos.
Las personas que quieran participar pueden llevar una fotografía enmarcada de su ser querido a la oficina parroquial antes de la celebración o llevarla el domingo. El marco ayudará a identificar las fotografías para que puedan ser devueltas de manera segura a sus propietarios.
Ese domingo se celebrarán misas a las 9:30 a.m. y 11:30 a.m., y posteriormente los participantes podrán dirigirse a la capilla para colocar las fotografías en la ofrenda.
Las imágenes permanecerán en el altar durante una novena de nueve días, en los que se ofrecerán oraciones por los fallecidos y sus familias.

La catedral también ofrece la opción de colocar fotografías de seres queridos en veladoras que las familias podrán conservar después de la celebración. La intención, explicó Elizardo, es que la luz continúe en sus hogares como símbolo de esperanza y recuerdo.